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India aprueba para Bolivia crédito de $us 100 MM y Evo perfila fábrica de medicamentos contra el cáncer

“Yo estaba convencido que India nunca iba a abandonar al indio”, señaló el presidente Evo Morales para agredecer la cooperación de la nación asiática que alcanza a áreas de energía, salud y tecnología, entre otros.

El presidente de India, Ram Nath Kovind, y su par de Bolivia, Evo Morales, en la cita de Santa Cruz. Foto: Ministerio de Comunicación.

La Razón Digital / Rubén Ariñez / La Paz

13:36 / 29 de marzo de 2019

Sin duda, la visita a Bolivia del presidente de India, Ram Nath Kovind, es histórica. No solo porque es el primer mandatario de esa nación que llega al país, sino porque, además de expresar su interés en participar de la industria del litio y el tren bioceánico, anunció un crédito de $us 100 millones, que el presidente Evo Morales quiere usar en la instalación de una fábrica de medicamentos contra el cáncer.

“Saludamos la visita”, dijo esta mañana el mandatario boliviano dirigiéndose a su homólogo asiático y luego remató: “Yo estaba convencido que India nunca iba a abandonar al indio, muchas gracias hermano Presidente por su presencia, nos sentimos orgullosos de sentirnos indígenas o indios, cualquiera sea el término, porque somos hermanos, somos hijos de la Madre Tierra”.

La reacción del mandatario se debió a la decisión que minutos antes le había comunicado su colega indio en la cita bilateral y luego en la declaración conjunta de prensa y la firma de acuerdos en diversos sectores, entre ellos energía, tecnología, diplomacia y educación.

“Me siento privilegiado en poder hacer el desarrollo dentro del marco de la cooperación Sur-Sur y dentro de estricto orden el cumplimiento de $us 100 millones de línea de crédito para Bolivia para financiar proyectos de desarrollo”, anunció Kovind.

A su turno, Morales replicó que “nos ha sorprendido para darnos un crédito de $us 100 millones, créditos concesionales para Bolivia y, además de eso nos ha preguntado (y dijo) ‘ustedes decidan en qué van a invertir”.

Luego, el boliviano añadió: “Hermano Presidente, rápidamente he conversado con nuestros ministros, ministras y queremos decirles que queremos invertir como un inicio para una industria, una fábrica de medicamentos para combatir el cáncer desde Bolivia, esperamos la trasferencia de conocimiento”.

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Son muy buenas noticias para Bolivia en todo los sentidos y lo celebramos.

No es por enturbiar las aguas pero no es hora de tener una infraestructura del Estado para este tipo de eventos en el oriente?  Supongo que si Bolivia va camino a ser una potencia regional, será muy necesario.

Por supuesto que si somos tan estúpidos como para elegir otro camino, otro presidente que retrase todo, quizá nos lleve más tiempo o no se haga nunca.

Xel

Marzo 30, año 83 DFC

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El neoimperialismo y las guerras en 3D: el caso Venezuela

Por: Noel Alejandro Nápoles González 

Las mentiras, hijo mío, se descubren enseguida,

porque las hay de dos clases: las mentiras que tienen

las piernas cortas y las mentiras que tienen la nariz larga…

Carlo Collodi, Pinocho

Lo que sucede hoy en Venezuela reclama la actualización de la teoría sobre el imperialismo. El libro de Lenin ha sido desbordado por la historia. El hecho es que, desde mediados del siglo XX, la base económica del imperialismo ha mutado y en consecuencia ha surgido una superestructura que la refleja y la refuerza. Este es un tema que he abordado en ocasiones anteriores[i] y que ahora solo tomo como punto de partida.

Estamos ante un imperialismo de nuevo tipo, que incluye al anterior pero lo supera en complejidad. Este neoimperialismo se caracteriza, a grandes rasgos, por lo siguiente:

1. El capital global y la globalización capitalista. El vertiginoso desarrollo de los medios de comunicación, desde el inicio del siglo XX, potenció el rol del capital comercial, el cual, poco a poco, se fue articulando con el capital financiero (fusión del bancario con el industrial) hasta crear el capital global con su respectiva oligarquía. Esta unión de las tres formas del capital en un solo haz es la base de la globalización capitalista.

2. Los monopolios de la información y la hegemonía. La posibilidad real de manipular no solo la oferta sino la demanda, determina el protagonismo, entre los monopolios tradicionales, de los monopolios de la información. Estos informan noticias que deforman la realidad, con el objetivo de conformar una opinión pública incapaz de reformarla y mucho menos de transformarla. La misión política de los monopolios de la información es fabricar el consenso a favor del capital, es decir, convertir su dictadura en hegemonía.

3. La exportación de ideas y el empirismo comunicativo. A la exportación de mercancías y capitales se le ha sumado la exportación de ideas. Para ello se traza una política mediática que refuerza mensajes que hacen hincapié en los sentidos y la comunicación, en detrimento de la razón y la práctica. Este empirismo comunicativo, capaz de convertir a las personas en receptores pasivos de información,  constituye el complemento ideal de la exportación de modelos ideológicos.

4. El reparto cultural del mundo y las guerras en 3D. El reparto del mundo no solo es económico y territorial sino, sobre todo, cultural. Su axioma es elemental: quien controla las mentes domina los territorios y los mercados. En consecuencia, las guerras se hacen en tres dimensiones, es decir, se dirigen hacia el control de zonas estratégicas, la explotación de recursos naturales y el derribo de obstáculos ideológicos que frenen lo anterior. Todas las guerras imperialistas de la historia han apelado a un pretexto; lo nuevo en este caso es la posibilidad real que tienen los monopolios de la información de engañar a la opinión pública.

Dicho de una vez, el  neoimperialismo es la época del capital global, en la que los monopolios de la información exportan su ideología y se reparten el mundo culturalmente, mediante el empirismo comunicativo y las guerras en 3D, con el fin de garantizar la hegemonía y la globalización del capital a escala planetaria. Solo hay que tener en claro una cosa: el neoimperialismo, no por  nuevo, deja de ser imperialismo. Es solo un nivel de mayor complejidad, el cual exige un enfoque integral.

Lo que sucede hoy en la República Bolivariana de Venezuela es un ejemplo típico de guerra en 3D. Pero pongamos el texto en su contexto para evitar pretextos.

La cruzada contra el terrorismo iniciada por la administración Bush en 2001 tuvo como justificación los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, que fueron el pie forzado para la cacería de Al Qaeda. Luego vinieron las guerras contra Afganistán, Irak, Libia y Siria, así como la escalada contra Irán, cada una según un pretexto particular: ocultar a Bin Laden, poseer armas de destrucción masiva, producir armas nucleares, etcétera. Esta cruzada fue una guerra neoimperialista porque no solo pretendía controlar una zona estratégica y sus recursos petroleros, como se ha dicho una y otra vez, sino sobre todo derribar la Gran Muralla del Islam, que frena la penetración cultural de Occidente en el mundo musulmán. Esto se hizo particularmente evidente en el caso de Irak, donde no por casualidad se destruyeron y saquearon bibliotecas, museos y sitios arqueológicos: había que destruir un símbolo, desmontar la cuna de la civilización occidental, terminar en Bagdad la historia que empezó en Súmer.  La guerra en 3D persigue, a corto plazo, un lugar; a mediano plazo, un recurso; a largo plazo, una idea. Tal es el esquema.

Mientras los gobiernos norteamericanos de turno se concentraban en el Oriente Medio, la izquierda fue ganando terreno en América Latina. Nada más que se levantó un poco la bota norteamericana, y los pueblos latinoamericanos, como si fuese su tendencia natural, giraron a la izquierda. Fue entonces que surgieron y empezaron a consolidarse procesos populares como el de Chávez en Venezuela, el de Correa en Ecuador, el de Evo en Bolivia, el de Mujica en Uruguay, el de Néstor y Cristina Kirchner en Argentina, el de Lula y Dilma en Brasil y el de Daniel Ortega en Nicaragua. Hubo intentos de subversión contra Chávez y Correa, más un golpe de Estado a Zelaya en Honduras, es cierto; no obstante, la tendencia histórica estaba a su favor.

Pero a finales del gobierno de Obama, y sobre todo desde que apareció la administración Trump, se ha venido desplazando el centro del interés norteamericano nuevamente del Oriente Medio a América Latina. A consecuencia de ello, el panorama ha ido cambiando. En casi todos estos países se ha producido un viraje a la derecha o se han creado crisis que han puesto en jaque a los gobiernos de izquierda. Hemos tenido de todo: traiciones al más alto nivel, como la del ecuatoriano Lenín Moreno y la del uruguayo Luis Almagro en la OEA; muertes dolorosas, como la de Chávez y la de Fidel; golpes de Estado legales, como el aplicado a Dilma, y encarcelamientos, como el de Lula en Brasil; votaciones populares a favor de la ultraderecha, como en Brasil y Argentina; persecuciones contra expresidentes, como sucede con Cristina y Correa; manifestaciones agresivas, como las de Nicaragua; y se han ensayado todas las técnicas de subversión contra la revolución bolivariana que lidera el presidente constitucional Nicolás Maduro.

La arremetida actual contra Venezuela tiene todas las coordenadas de una guerra en 3D. Para el neoimperialismo norteamericano esta guerra es necesaria porque Venezuela posee enormes reservas petroleras certificadas, funciona como pivote entre la América del Sur y el Caribe, y sobre todo ha liderado la izquierda latinoamericana en las últimas décadas. Lo otro es hacerla posible a partir de la creación de cuatro crisis escalonadas:

1. Se confiscan las propiedades de PDVSA en EE. UU. y se bloquean las cuentas bancarias del Estado en terceros países, con el objetivo de desatar una crisis económica.

2. Una vez que esta situación impacta al pueblo venezolano, se produce una crisis social que el propio gobierno bolivariano debe afrontar.

3. Dicha crisis es magnificada por los medios de comunicación y se activa la matriz de opinión de que existe una “crisis humanitaria” en Venezuela.

4. Se apela a organismos internacionales como la OEA y la ONU para justificar una invasión y crear una crisis militar, que permita derrocar a Maduro.

Pero, además, aquí están todos los ingredientes del neoimperialismo. El capital global es un iceberg que apenas deja ver la cara del multimillonario inglés Richard Branson, organizador del concierto de música en la frontera de Colombia y Venezuela. A través de él, los grandes monopolios de la información tratan de fabricar un consenso contra la Revolución bolivariana, apelando a un show que involucra a cantantes de habla hispana que arrastran multitudes. La necesidad militar se disfraza de placer musical. Es lo que un periodista cubano llamó certeramente “complejo militar-musical”.

Sin embargo, todo el montaje, toda la hegemonía construida, se les derrumba en treinta segundos, cuando la española Arantxa Tirado publica en la web las imágenes de un establecimiento de McDonald´s, en Caracas, donde la gente merienda en paz. Entonces, el neoimperialismo se quita la careta y aparece el verdadero rostro de la  dictadura, persiguiendo con saña a la española que osó retar su poder omnímodo.

Hay ciertos corolarios en todo esto que debiéramos aprender de memoria:

1. La primera línea de combate hoy es el ciberespacio. Recuérdese lo que Lula le confesó a Frei Betto, acerca de que no habían sabido manejar la web tan bien como la derecha brasileña. Solo una izquierda diestra en internet puede contrapesar a la siniestra derecha.

2. El neoimperialismo, en gesto biónico, imita a la  naturaleza, que convierte la necesidad de preservar la especie en el placer del sexo. Esa es la base de su hegemonía.

3. No basta con decir la verdad, hay que saberla decir con ciencia y con arte, hacerla profunda y amplia, pero también disfrutable.[ii]

4. Si la escuela de hoy no enfatiza en obtener el conocimiento a partir de la práctica y la razón, estaremos contribuyendo a crear receptores pasivos de información, víctimas de la estrategia mediática, que explota los sentidos y la comunicación.

5. Un pueblo incapaz de razonar su práctica histórica es vulnerable a la manipulación de los medios.

6. La principal zona de combate no es la trinchera ni el congreso, es la familia. Es en ella donde se ganan o se pierden los debates decisivos.

7. Las fake news son true lies. La propaganda neoimperialista es una mentira construida a base de noticias falsas, pero funciona.

8. La izquierda necesita un mecanismo de contrapropaganda ágil, inteligente, capaz de desmontar falsedades. La verdad ha de ser, no solo más viril, sino también más viral que la mentira.

9. Los medios temen a la razón y a la práctica porque saben, por experiencia histórica, que la revolución es el arma más poderosa de la verdad y que la verdad sigue siendo el alma indiscutible de toda revolución.

 

Notas:

[i] Véase “El neoimperialismo. Del libro de Lenin a la  espiral de Tatlin” (tres partes), en La Jiribilla, no. 849

[ii] A propósito existe un texto ejemplar de Bertolt Brecht titulado “Cinco dificultades para decir la verdad”.

FUENTE: http://www.pensandoamericas.com/el-neoimperialismo-y-las-guerras-en-3d-el-caso-venezuela

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Un PROSUR para la desintegración regional

La creación del Foro para el Progreso de América del Sur (PROSUR) fue anunciada por Iván Duque el 14 de enero, 11 días antes de que comenzara la ofensiva contra Venezuela. Pero no fue hasta el pasado 22 de marzo cuando se llevó a cabo la cumbre en Santiago de Chile que se institucionalizó la nueva instancia internacional cuyo objetivo es ser la alternativa a la UNASUR.

La Declaración Presidencial sobre la Renovación y el Fortalecimiento de la Integración de América del Sur, también conocida como Declaración de Santiago, que crea PROSUR, fue firmada por los presidentes de Argentina, Mauricio Macri; Brasil, Jair Bolsonaro; Chile, Sebastián Piñera, Colombia; Iván Duque; Ecuador, Lenín Moreno; Paraguay, Mario Abdo Benítez, y Perú, Martín Vizcarra; a quienes se sumó el embajador de Guyana en Chile, George Talbot. De los países firmantes, Chile sostendrá la Presidencia pro tempore durante los próximos 12 meses y, luego, será Paraguay el país que la ostentará.

Si bien no estuvieron representados por sus presidentes, Bolivia, Surinam y Uruguay participaron como observadores en las conversaciones que dieron lugar a la Declaración, aunque se abstuvieron de rubricar el acta. Al respecto, el vicecanciller de Uruguay, Ariel Bergamino mencionó: “no concebimos ningún ámbito de integración con exclusiones de ningún tipo; un ámbito de integración con exclusiones no integra, es contrario a su propia naturaleza”.[1]

Los fundadores del recién nacido foro provienen del Grupo de Lima y, como tal, heredan el objetivo de continuar impulsando una política de bloques en la región, que buscan institucionalizar a través de esta nueva instancia, y que, en definitiva, sigue la línea intervencionista que se viene promoviendo desde la Casa Blanca y que ha sido alentada en los meses pasados por los gobiernos de la derecha regional.

Así, el foro deja fuera a Venezuela bajo el supuesto de que el actual Gobierno no ostenta los requisitos esenciales[2] para participar del mismo, si bien –paradójicamente– invita a participar al autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó (quien finalmente no fue a la cumbre). Esto hace evidente que, contrario a lo que se indica en su acta de constitución,[3] la propuesta refleja una identidad ideológica excluyente que busca ahondar las diferencias entre los países suramericanos.

Después de abandonar en bloque la UNASUR –una decisión que fue discutida en el marco de la VIII Cumbre de las Américas, celebrada en Lima entre el 13 y 14 de abril– los países del Grupo de Lima desarrollaron todo un andamiaje discursivo orientado a defenestrar la labor de este organismo, calificándolo de ineficaz en su función de coordinación intergubernamental. Por ello, la creación de PROSUR se erige bajo el presupuesto de la “infectividad” de la UNASUR para continuar siendo espacio de diálogo en la región. Sin embargo, en su argumentario, los creadores de la PROSUR obvian los logros de la UNASUR como garante, desde 2011[4], de la integración, diálogo y solidaridad regional, lejos de la geopolítica estadounidense, entre otros:

  • Controlar las amenazas a la democracia en varios países de la región. Destacan las misiones electorales y cooperación técnica entre organismos electorales haciendo respetar la voluntad de los pueblos de la región.
  • Dirimir la tensión entre la Colombia y Venezuela, durante los gobiernos de Álvaro Uribe y Hugo Chávez.
  • Construir progresivamente de una visión compartida en materia de defensa regional.
  • Crear un centro regional de solución de controversias en materia de inversiones y libre movilidad humana en la región. Potenciar el desarrollo en materia de integración energética, ferroviaria y de telecomunicaciones.
  • Buscar consensos en el marco del Consejo Sudamericano de Lucha contra el Problema Mundial de las Drogas, logrando una posición regional ante la Conferencia de Naciones Unidas sobre drogas en el 2016 (UNGASS).
  • Implementar proyectos para la puesta en marcha de un banco de precios de medicamentos y el mapeo de las capacidades regionales para la producción de medicinas.
  • Desarrollar un sistema de Información Geográfica, como herramienta de georreferenciación para orientar la planificación y la gestión de la integración física en Suramérica, a través de información digital estandarizada a nivel continental.
  • Crear la Agenda de Proyectos Prioritarios de Infraestructura (API).[5]

Consecuencias inmediatas

En tanto el avance de PROSUR va en detrimento de UNASUR, cabe mencionar algunas implicaciones inmediatas que podría tener la desactivación del organismo creado hace más de una década y que han sido identificadas por su exsecretario general, Ernesto Samper:[6]

  • El trámite de retiro de algunos países de la UNASUR se encuentra regulado y se deben respetar los tiempos pactados para adelantar el proceso, honrar los compromisos financieros pendientes y cumplir las normas constitucionales de cada Estado, que obligan a someter a los órganos legislativos a la denuncia del Tratado Constitutivo de UNASUR para poder concretar el abandono de la entidad.
  • El retiro de UNASUR supone el abandono de derechos como los permisos temporales de trabajo que hoy benefician a más de tres millones de trabajadores, la utilización de los documentos nacionales de identidad, como pasaportes, o los descuentos de valor de medicinas y vacunas, obtenidos por el Instituto Suramericano de Gobierno en Salud, ISAGS.
  • La salida de la UNASUR implica la renuncia al trabajo concertado y acumulado durante más de diez años y se traduce en las agendas sectoriales en materia electoral, de salud, educación, infraestructura, lucha contra el crimen organizado, cultura y defensa.

Cambios en la geopolítica regional

La creación de PROSUR instala una mayor crisis de institucionalidad internacional en la región. Con una OEA que carece de legitimidad, la mayoría de los países que integran PROSUR abandonaron UNASUR, mientras CELAC ha quedado, por el momento, debilitada.

El Grupo de Lima, sin consenso y prácticamente desaparecido, da paso a PROSUR, el cual tampoco tiene consenso, y su principal objetivo, declarado por Duque, es sacar a Nicolás Maduro de Venezuela, pero respetando la soberanía de las naciones sudamericanas.[7] Argentina, Chile, Colombia, Brasil, Ecuador, Perú y Paraguay han modificado sus relaciones en los últimos años (salvo Colombia que tiene una relación histórica estrecha con EE. UU.), acercándose más a las directrices de EE. UU. en esquemas de seguridad, lucha contra el narcotráfico y acuerdos bilaterales.

La mayoría de los países que integran PROSUR tiene también en común una crisis de legitimidad en sus respectivos países.[8] Viendo en conjunto el panorama regional, PROSUR puede entenderse en varios sentidos: reordenamiento geopolítico de la región, con gobiernos de derecha desactivando un proyecto de integración como UNASUR. Venezuela en este sentido, no sólo es un país estratégico por sus recursos naturales como petróleo, gas, oro y coltán, sino que es un país que propuso una geopolítica distinta a la de EE. UU., con esquemas de integración más allá de lo comercial, y es pieza clave en la estrategia estadounidense de convertir a la región en un espacio ideal para las inversiones de sus empresas, pero también para poner un alto a la presencia china[9] y rusa en la región.

En este sentido, aunque a priori la intención de PROSUR es ser un organismo flexible con una estructura liviana y no costosa,[10] no descarta la creación de una estructura burocrática, la cual intente revitalizar al ALCA como esquema de integración sudamericana que vuelva a mirar más al Norte, concretamente, a los intereses empresariales estadounidenses.

En definitiva, PROSUR es un tipo distinto de integración que va más allá de un simple foro; implica un reordenamiento geopolítico de la región y de largo alcance en temas de infraestructura, exportación de recursos estratégicos, apertura energética, acuerdos de libre comercio e inversión y seguridad. En este sentido, es clave que EE. UU. ya cuente con acuerdos comerciales bilaterales con varios de los miembros de PROSUR.

No obstante, también hay que destacar que, en la medida en que no es un foro de alto nivel y que no cuenta ni con el trabajo conjunto de los gobiernos y de las diplomacias de los distintos países de la región[11], carece de bases tan sólidas como las de UNASUR. Además, replica la falta de consenso que llevó al Grupo de Lima a apagarse paulatinamente, toda vez que no logró conseguir el apoyo de México, Uruguay, y tampoco de Bolivia.

En este sentido, el crecimiento de PROSUR podría ser bastante limitado, en tanto que Panamá y México son miembros observadores de la UNASUR, y uno de los presidentes más poderosos de la región, Andrés Manuel López Obrador, desconoce el avance intervencionista que se ha iniciado en contra de Venezuela de la mano del Grupo de Lima.

Por otra parte, la Comunidad del Caribe (CARICOM) ha mantenido una posición independiente sobre Venezuela, influenciada por la preocupación ante una posible intervención militar externa. Por ello sería difícil que se sumara a las prerrogativas de PROSUR, abiertamente hostiles a Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Finalmente, detrás de la creación de PROSUR está el último intento del Gobierno estadounidense de avanzar en el programa imperialista, vía la destrucción de las instituciones integradoras de bloques regionales que no le son afines. Un objetivo que queda formulado en la Doctrina Monroe (1823) y su sucedáneo, el Panamericanismo (1885-1889), y que con ahínco intenta rescatar el presidente Donald Trump, avanzando en una carrera incansable por lograr aquello que William H. Taft enunció en 1912: apropiarse del hemisferio en virtud de su supuesta superioridad.[12]

 

 

[1] https://www.alainet.org/es/articulo/198824

[2] “5. Que los requisitos esenciales para participar en este espacio serán la plena vigencia de la democracia, de los respectivos órdenes constitucionales, el respeto del principio de separación de los Poderes del Estado, y la promoción, protección, respeto y garantía de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la soberanía e integridad territorial de los Estados, con respeto al derecho internacional”.

[3] “1. Nuestra voluntad de construir y consolidar un espacio regional de coordinación y cooperación, sin exclusiones, para avanzar hacia una integración más efectiva que nos permita contribuir al crecimiento, progreso y desarrollo de los países de América del Sur”.

[4] Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) se creó en 2008 y comenzó a funcionar en 2011, conformada por 11 de los 12 países que conforman la región.

[5] https://www.cancilleria.gob.ec/unasur-avances/

[6]https://twitter.com/ernestosamperp/status/1108882344927207424/photo/1?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1108882344927207424&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.france24.com%2Fes%2F20190322-prosur-unasur-chile-pinera-duque

[7] https://www.afp.com/es/noticias/17/sudamerica-lanza-prosur-nuevo-bloque-regional-que-excluye-venezuela-doc-1ey2nb5

[8] https://www.celag.org/la-desaprobacion-derecha-america-latina/

[9] https://www.celag.org/ascenso-china-impacto-america-latina/

[10] “3. Que este espacio deberá ser implementado gradualmente, tener una estructura flexible, liviana, no costosa, con reglas de funcionamiento claras y con un mecanismo ágil de toma de decisiones que permita avanzar a Suramérica en entendimientos y programas concretos de integración en función de los intereses comunes de los Estados y de acuerdo a sus propias realidades nacionales”.

[11] https://www.pagina12.com.ar/182631-prosur-un-error-estrategico-que-costara-reparar

[12] “The day is not far distant when three Stars and Stripes at three equidistant points will mark our territory: one at the North Pole, another at the Panama Canal, and the third at the South Pole. The whole hemisphere will be ours in fact as, by virtue of our superiority of race, it already is ours morally” Jenny Pearce, Under the Eagle, Boston: South End Press, 1982, p.17.

FUENTE: https://www.celag.org/un-prosur-para-la-desintegracion-regional/

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Cómo estaría Bolivia sin la injerenCIA de EEUU? Que pasó en Panamá?


En solo 13 años y con un gobierno digno y soberano, lejos de la injerenCIA de los EEUU, ha quedado más que demostrado que se puede crecer pero no como Panamá. Los cambios en Bolivia son más profundos y sus datos de crecimiento en todos los rubros son mas igualitarios, esto a pesar del contexto regional (Argentina, Brasil) donde la crisis económica traspasa las fronteras y nos afecta.

No se necesita ser un genio para saber que hoy seríamos toda una potencia regional si EEUU nunca habría metido sus garras injerencistas en nuestro país.
Xel
(Marzo 04, año 83 DFC)

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Keiser Report en Español: El porqué de las guerras interminables (E1350)


En este video se debate y se saca conclusiones con las que estoy muy de acuerdo, porque dan exactamente en el punto donde más les duele a quienes provocan las guerras del imperio genocida de #EEUU y toda la clase dominante mundial.

  • Eliminar el #Dólar de nuestras economías y vidas
  • Ahorrar y comprar oro como lo vienen haciendo Rusia y China
  • Utilizar las monedas digitales para eliminar la Banca y todo el sistema corrupto

Xel

Febrero 28, año 83 DFC (*)

(*) desde la fundación de Camiri

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Primer més de nuestras autoproclamaciones


Y para los que se perdieron la autoproclamación de nuestra Emperatriz hace un més:

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Antes y después de las guerras

Muchas de esta destrucción fueron hechas (directa e indirectamente) por las guerras del imperio genocida actual. EEUU, Estado Unidos en su afán y ambición de apoderarse y saquear los recursos naturales del mundo para mantener un estilo de vida de derroche extremo.
Uds. creen que las riquezas naturales que todavía tiene Bolivia (Litio) no estan entre los objetivos del ladrón gringo? Podremos defendernos y resistir como lo viene haciendo Venezuela?

Y finalmente, como será Bolivia después de una guerra?  Esta destrucción es la que buscan quienes apoyan la injerenCIA y amenaza imperial de EEUU?  Y lo peor, lo que no se puede reconstruir, todas las vidas pérdidas. Es lo que busca la oposición política en Bolivia? En realidad esta pregunta está por demás, porque existe pruebas históricas de que siempre lo hicieron, perdieron la mitad de nuestro territorio original y siempre se vendieron a los gringos.

Hoy, sus nietos y bisnietos que perdieron sus privilegios en el poder, le tienen un odio y rencor al primer gobierno de caracter indígena originario como el de Evo Morales que son capaces de llevarnos por este sendero de la violencia y autodestrucción? Son bolivianos?

Oposición boliviana reconoce a Guaidó como presidente encargado de Venezuela

Xel

(Febrero 25, año 83 desde la fundación de Camiri)

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American curios: El Chapo y el fracaso de la guerra

Aspecto de la prisión de máxima seguridad cerca de Florence, Colorado, donde podría cumplir sentencia el narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán.Foto Ap

Después de más de tres meses de cubrir el juicio del siglo del “narco más poderoso del mundo”, culminando con las palabra culpableseguido de grandes proclamaciones de las autoridades y gobernantes estadunidenses sobre este gran triunfo de su guerra contra las drogas (uno afirmó que el caso demostraba que los que dudan de esa guerra están equivocados), todos sabemos que esto no cambia nada.

SÍ algo, el juicio El Chapo sólo comprobó una vez más el fracaso de la guerra antinarcóticos impulsada hace casi medio siglo. Desde que el capo fue arrestado y encarcelado por última vez en México en 2016, y luego extraditado aquí, hay más drogas ilícitas disponibles en Estados Unidos y en el mundo.

Hay más cocaína que nunca en las calles de este país y su producción mundial llegó a un récord histórico, igual que la de opio, según cifras oficiales de Estados Unidos y la ONU.

En Estados Unidos hay una epidemia oficial que mató por sobredosis de droga a más de 72 mil estadunidenses en 2017 (las cifras oficiales más recientes) más que el total de fallecimientos estadunidenses en las guerras de Vietnam, Irak y Afganistán combinadas. Esa epidemia es impulsada sobre todo por opiáceos responsables de unas 50 mil muertes, incluida la heroína, pero también medicamentos legales obtenidos con receta médica. O sea, algunos de los Chapos de este negocio están vestidos de doctores y de ejecutivos de farmacéuticas estadunidenses.

Al festejar el juicio exitoso contra El Chapo, tanto los fiscales como sus jefes en Washington repitieron que tanto los narcos extranjeros como los mexicanos y los colombianos, envenenan y destruyen a los ciudadanos estadunidenses con sus drogas (aparentemente, los estadunidenses jamás consumirían tales cosas sin que los hombres malos los obliguen).

El propio bufón peligroso en la Casa Blanca usa ese mismo pretexto casi todos los días con el argumento para su muro y sus políticas antimigrantes. Y el juicio a El Chapo sirvió para nutrir esta narrativa y para justificar su guerra fracasada en la que invierten unos 50 mil millones de dólares al año.

Esa guerra contra las drogas fue primero declarada por el presidente Richard Nixon en 1971 con propósitos políticos, para criminalizar la creciente ola disidente contra la guerra y la militancia de los afroestadunidenses, tal como lo confesó uno de los asesores clave del presidente.

Los costos humanos comprueban que esta es una guerra contra los pobres: del lado mexicano no necesitamos repetir las estadísticas inaguantables que toda persona semiconsciente conoce, demasiados no sólo por lo que leen, sino por lo que han sufrido. De este lado, en Estados Unidos, las estadísticas demuestran algo similar en términos de quiénes son los que pagan los costos: los pobres, los más vulnerables.

Desde que se lanzó la guerra contra las drogas las prisiones de Estados Unidos se llenaron de jóvenes pobres afroestadunidenses, latinos y, sí, blancos a tal nivel que ahora la población estadunidense es la más encarcelada del mundo (en 2016, 2.2 millones estaban en la cárcel), y de ellos, casi medio millón por delitos no violentos de droga. Hubo 1.6 millones de arrestos por drogas, la gran mayoría sólo por posesión; 46.9 por ciento de éstos eran afroestadunidenses o latinos, a pesar de que sólo representan 31.5 de la población y de que sus índices de consumo son parecidos a los de los blancos.

Esa guerra es un negocio, como todas. Los que no estaban en el banquillo de los acusados en este juicio son los verdaderos responsables, mucho más que el padrino de capos sentado ahí, por la catástrofe humana que ha provocado la guerra contra y por las drogas. Éstos incluyen a los políticos y sus comandantes que han librado y diseñado la guerra contra las drogas tanto aquí como en los países que se metieron a este esquema made in USA, generando negocio para los comerciantes de armas, los profesionales de inteligencia, los del negocio de seguridad, de prisiones y los constructores de muros, entre otros contratistas de todo lo que se necesita para hacer una guerra.

El caso de El Chapo se vuelve justificación para todo esto, tanto la retórica como el negocio político y empresarial de la guerra por y contra las drogas. La DEA lo usó para reclutar: inmediatamente después del juicio, circuló por tuit un anuncio: “¿Quieres perseguir a los narcotraficantes más grandes del mundo; capos como El Chapo? ¿Quieres hacer una diferencia como un agente especial de la DEA?” y ofreció una dirección para ver los requisitos

Pero como afirmó el propio Chapo, igual que lo había dicho anteriormente su socio El Mayo Zambada, “el día que yo no exista, no se reducirá de ninguna manera… este negocio continuará”.

La guerra contra las drogas –y los políticos y expertos que la impulsaron– son los que deberían rendir cuentas, incluso tal vez ante un tribunal, a los pueblos de Estados Unidos y América Latina (entre otros). Ese sí sería el juicio del siglo.

FUENTE: https://www.jornada.com.mx/2019/02/18/opinion/023o1mun

Por supuesto que este tipo de noticias no serán populares y nunca llegará a las pantallas de la CNN y sus redes parásitas en cada país.

Se están pudriendo por dentro, no?

Xel

(Febrero 19, del año 83 después de la fundación de Camiri)

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Cómo Gran Bretaña robó 45 billones de dólares a India y mintió acerca de ello

Al Jazeera
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

 

Lord Louis Mountbatten, the last Viceroy of India, and his wife, Lady Edwina Mountbatten, ride in the state carriage towards the Viceregal lodge in New Delhi, on March 22, 1947 [File: AP]

En Gran Bretaña se suele contar la historia de que, por muy horrible que haya sido, la colonización de India no reportó ningún beneficio importante a Gran Bretaña. En todo caso, la administración de India supuso un coste para Gran Bretaña, de modo que el hecho de que el Imperio británico se mantuviera durante tanto tiempo, continúa esa historia, fue un gesto de la benevolencia británica.Una nueva investigación de la prestigiosa economista Utsa Patnaik recién publicada por Columbia University Press atesta un duro golpe a este relato. Basándose en casi dos siglos de minuciosos datos sobre los impuestos y el comercio Patnaik Utsa Patnaik calculó que Gran Bretaña había sacado a India un total de casi 45 billones de dólares durante el periodo comprendido entre 1765 y 1938. Se trata de una cantidad colosal. Comparativamente 45 billones de dólares es 17 veces más que el actual producto interno bruto anual total de Gran Bretaña.¿Cómo ocurrió?Sucedió por medio del sistema de comercio. Antes del periodo colonial Gran Bretaña compraba a los productores indios productos como textiles y arroz, y los pagaba de la forma normal, generalmente con plata, como hacía con cualquier otro país. Pero algo cambió en 1765, poco tiempo después de que la Compañía de las Indias Orientales se hiciera con el control del continente y estableciera un monopolio sobre el comercio indio.Funcionaba de la siguiente manera: la Compañía de las Indias Orientales empezó a recaudar impuestos en India y luego utilizó inteligentemente una parte de estos ingresos (aproximadamente una tercera parte) para financiar la compra de artículos indios para uso británico. En otras palabras, en vez de pagar los artículos indios de su bolsillo, los comerciantes británicos los adquirían gratis “comprándoselos” a las y los campesinos y tejedores con el dinero que les acababan de quitar.

Fue una estafa, un robo a gran escala. Sin embargo, la mayoría de las personas indias no se dieron cuenta de lo que ocurría porque el agente que recaudaba sus impuestos no era la misma persona que aparecía para comprar sus productos. Si hubiera sido la misma persona seguramente se habrían olido que había gato encerrado.

Algunos de los productos robados se consumieron en Gran Bretaña y el resto se reexportó a otros lugares. Este sistema de reexportación permitió a Gran Bretaña financiar un flujo de importaciones de Europa en el que se incluían materiales estratégicos como hierro, alquitrán y madera, que fueron fundamentales para la industrialización de Gran Bretaña. En efecto, la Revolución Industrial dependió en gran parte de este robo sistemático a India.

Por si fuera poco, los británicos pudieron vender los productos robados a otros países por mucho más de lo que los habían “comprado” y embolsarse no solo el 100 % del valor original de los productos sino también el margen de beneficio.

Después de que iniciara el control británico del India en 1858 los colonizadores añadieron un nuevo giro especial al sistema de impuestos y compras. Como se había roto el monopolio de la Compañía de las Indias Orientales, se permitió a los productores indios exportar sus productos directamente a otros países, aunque Gran Bretaña se aseguró de que aun así el pago de aquellos productos acabara en Londres.

¿Cómo se hacía? Básicamente cualquier persona que quisiera comprar productos a India lo tenía que hacer utilizando unos Billetes del Consejo especiales, un papel moneda único que solo emitía la Corona Británica. Y la única manera de conseguir esos billetes era comprarlos a Londres con oro y plata. De modo que los comerciantes pagaba a Londres en oro para conseguir los billetes y después utilizaban los billetes para pagar a los productores indios. Cuando los indios cobraban los billetes en la oficina colonial local se les “pagaba” en rupias que provenía de las recaudaciones de impuestos, el dinero que se les acababa de recaudar. Así que, una vez más, de hecho no se les pagaba en absoluto, sino que se les estafaba.

Mientras tanto, Londres acabó con todo el oro y plata que debería haber ido directamente a los indios a cambio de sus exportaciones.

Este corrupto sistema significaba que aunque India tenía un impresionante superávit comercial con el resto del mundo (un superávit que duró tres décadas a principios del siglo XX) en las cuentas nacionales aparecía como déficit debido a que Gran Bretaña se apropiaba de la totalidad de los verdaderos ingresos provenientes de las exportaciones de India.

Algunas personas consideran que ese “déficit” ficticio es la prueba de que India fue un lastre para Gran Bretaña, pero la verdad es exactamente lo contrario. Gran Bretaña interceptó enormes cantidades de ingresos que en justicia pertenecían a los productores indios. India era la gallina de los huevos de oro. Mientras tanto, el “déficit” significaba que India no tenía más opción que pedir prestado dinero a Gran Bretaña para financiar sus importaciones. Así, toda la población india se vio obligada a contraer una deuda completamente innecesaria con sus caciques coloniales, lo que consolidó aún más el control británico.

Gran Bretaña utilizó el dinero caído del cielo proveniente de este sistema fraudulento para alimentar la maquinaria de la violencia imperial ya que financió la invasión de China en la década de 1840 y la supresión de la rebelión india en 1857. Y esto se sumaba a lo que la Corona tomó directamente de los contribuyentes indios para pagar sus guerras. Como señala Patnaik, “el coste de todas las guerras de conquista británicas fuera de las fronteras indias se cargoósiempre totalmente o en su mayor parte a los ingresos indios”.

Y eso no es todo: Gran Bretaña utilizó este flujo de tributos de India para financiar la expansión del capitalismo en Europa y en zonas de asentamiento europeo como Canadá y Australia. Así que lo extraído en las colonias facilitó no solo la industrialización de Gran Bretaña sino también de gran parte del mundo occidental.

Patnaik identifica cuatro periodos económicos diferentes en la India colonial desde 1765 hasta 1938, calcula lo extraído en cada uno de ellos y a continuación añade una modesta tasa de interés (de aproximadamente el 5 %, que es más baja que la tasa en el mercado) desde la mitad de cada periodo hasta nuestros días. Sumándolo todo concluye que la cantidad total que se sacó a India equivale a 44.6 billones de dólares. La economista afirma que esta cifra es conservadora y no incluye las deudas que Gran Bretaña impuso a India durante la época del dominio colonial británico.

Se trata de cifras descomunales. Pero no se pueden calcular los costos reales de este drenaje. Si India hubiera podido invertir en desarrollo sus propios ingresos fiscales y sus ingresos en divisas, como hizo Japón, no se sabe hasta qué punto podría haber sido diferente su historia. India se podría haber convertido perfectamente en una potencia económica. Se podrían haber evitado siglos de pobreza y sufrimiento.

Todo esto es un antídoto aleccionador contra el halagüeño relato que promueven determinadas voces poderosas en Gran Bretaña. El historiador conservador Niall Ferguson ha afirmado que el dominio británico ayudó a “desarrollar” India. Cuando era primer ministro David Cameron afirmó que el dominio británico supuso una clara ayuda para India.

Este relato ha logrado arraigar en el imaginario popular: según una encuestra realizada en 2014 por YouGov, un 50 % de las personas en Gran Bretaña cree que el colonialismo fue beneficioso para las colonias.

Sin embargo, durante los casi 200 años de dominio británico en India casi no aumentó el ingreso per capita. De hecho, durante la segunda mitad del siglo XIX, la época de apogeo de la intervención británica, los ingresos de India se desplomaron a la mitad. La esperanza de vida media descendió una quinta parte desde 1870 hasta 1920. Decenas de millones de personas murieron sin necesidad de una hambruna inducida por la política.

Gran Bretaña no desarrolló India, todo lo contrario: como deja claro el trabajo de Patnaik, India desarrolló a Gran Bretaña.

¿Qué exige esto a la Gran Bretaña actual? ¿Disculpas? Por supuesto ¿Indemnizaciones? Quizá, aunque no hay suficiente dinero en toda Gran Bretaña para cubrir las cantidades que identifica Patnaik. Mientras tanto podemos empezar por contar bien la historia. Tenemos que reconocer que Gran Bretaña mantuvo el control de India no por benevolencia sino para saquearla y que el auge industrial británico no surgió sui generis de la máquina de vapor y de instituciones fuertes, como querrían que fuera nuestros libros de texto, sino que dependió del robo violento de otras tierras y otros pueblos.

Dr. Jason Hickel es un académico de la Universidad de Londres y miembro de la Royal Society of Arts.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/britain-stole-45-trillion-india-181206124830851.html

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251959

Pronto y por primera vez visitará Bolivia el presidente de la India, Ram Nath Kovind.  La India es una potencia mundial y para el 2050 será el país más poblado del mundo (según estimaciones de la ONU), superando a la China actual.

Es bueno conocer un poco de la historia no oficial, de esa historia que se oculta y que no aparecerá nunca en los libros de historia oficial.

Uds. pueden sacar sus propias conclusiones.

Por si acaso, Camiri también tiene una historia no oficial, una historia que muchos pretenden ocultar u olvidar. Un poco de esta se cuenta en: “La Fundación de Camiri” de Arnulfo Peña.

(Febrero 07, año 83 desde la fundación de Camiri)

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Carlos Mesa, ¿el neoliberal bueno?

 

 

Desde el principio, la oligarquía boliviana no sirvió ni siquiera como oligarquía y hasta hoy ha sido lo que podríamos llamar una oligarquía birlocha, aprisionada por su propia sensualidad, adormecida en su falta de sentido de la historia”
René Zabaleta

De las oligarquías del continente, ensimismadas y ajenas a toda realidad, a Bolivia le cayeron en flor, una fauna de tiranos amantes de la hamaca, de mejillas coloradas, bigotes de Bismark, prepotentes e ignorantes, ridículamente afrancesados que consideraban indigno luchar por la posesión del mar, “hubiesen preferido combatir hasta la muerte, por el santuario de Copacabana”.

El artículo 14 de la primera constitución de este país vapuleado del derecho y del revés, consideraba que mujeres e indios carecían de facultades mentales, por lo que el marido y el patrón, debían sojuzgar esos cuerpos llenos de pecados abominables.

Con la plata que debieron usar para comprar buques de guerra, para detener a la armada anglo chilena, construyeron en Chuquisaca, el cementerio más bello del mundo, con árboles traídos de Europa, malvas y helechos de Colombia y siemprevivas de México. Contrataron al mismísimo ingeniero Eiffel, para que les construya en la capital, una réplica a escala de la famosa torre francesa, y una terminal ferroviaria, similar al de las capitales europeas de entonces. Con la misma intensidad con que amaban Francia, detestaban Bolivia, por lo que hicieron todo lo humanamente posible por hundirla.

En 1902, en su informe ejecutivo, el ingeniero Sénechal de La Granje, presidente de la Compañía Minera Huanchaca, señalaba: “de los 400 nacidos anualmente, muere alrededor de 360 antes de los tres meses” Sin esta formidable carnicería, las fortunas de la oligarquía minero terrateniente, jamás hubieran visto la luz.

Así nació, creció y se enriqueció, la clase social de la cual proviene Carlos Mesa y que hoy pretende vendernos el rostro humano del capitalismo salvaje.

En 1904, el mismo año en que la casta gobernante firmaba el tratado que entregaba definitivamente el mar a la rapiña mapocha, el magnate del estaño, Simón Patiño, fundó el periódico El Diario, que jamás en su larguísima vida, fue censurado por ninguna de las habituales dictaduras que inundaron de sangre la historia de Bolivia y que sobrevive hasta nuestros días, sin cambiar un ápice su rancio discurso pro terrateniente.

De allí medraron los padres, hermanos y hermanastros de la culta familia de Carlitos, como le gusta que lo llamen.

Por lo que cabe preguntarse, ¿Existe en Bolivia una oligarquía nacional capaz de construir un verdadero proyecto de país soberano e independiente? ¿Es posible encontrar en la historia de esta oligarquía, un atisbo de decencia por esta patria huérfana de padre y madre?

La respuesta, por supuesto es, no. Con su natural elocuencia, en su mensaje a la Tricontinental el Comandante Che Guevara escribió; “las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo -si alguna vez la tuvieron- y solo forman su furgón de cola”.

En un reciente acto fallido, don Carlos, prometió que de llegar a la presidencia, de un solo saque acabaría con el Estado rentista. Estos modestísimos bonos que tanto irritan a los neoliberales, detuvieron la muerte de miles de madres y niños, interrumpieron la sangría de la deserción escolar y devolvieron dignidad a los viejos, 180 años olvidados por todos los gobiernos de todos los colores.

Después, el oligarca se desdijo, pero en un lapsus línguae, volvió a mostrarnos su alma endeble y tránsfuga. Sigmund Freud, explicaba que “los actos fallidos expresan algo que, por regla general, la persona no se propone comunicar sino guardar para sí”, pero que es eso, efectivamente lo que piensa, confirmando el dicho popular; el pez muere por la boca.

Entonces, ¿Qué hará don Carlos Mesa, con las empresas nacionalizadas, las volverá a vender como ya lo hizo una y otra vez su partido político?

¿Qué les sucederá a las casi 4 millones de almas que escaparon del purgatorio neoliberal y que hoy son clase media?

Los días atroces de la Masacre de Octubre, Carlos Mesa, dijo sentirse consternado por tanta muerte. Es decir, ¿Carlos Mesa, no sabía lo que eran capaces de hacer Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín, por lo tanto, lo engañaron? “no mames”, le diría un vecino de El Alto.

El 13 de octubre de 2003, el oportunista representante del capitalismo ético, retiró su apoyo a Sánchez de Lozada, pero ya en las calles habían 42 muertos amontonados en las calzadas y aceras.

El 17 de octubre, el mismo día en que Los Sánchez, escapaban del país Carlos Mesa se reunió con el embajador de Estados Unidos, David Greenlee. Así, el imperio bendecía el reciente gobierno del neoliberal bueno.

El 7 de marzo de 2005, en otro acto de sinceramiento, don Carlos Mesa, admitió, chabacano y feliz: “señor, señora, le estoy pagando… su salario de la limosna internacional que recibo, porque extiendo la mano”. Poniendo en evidencia, sin abochornarse, la mentalidad parasitaria de una casta pedigüeña.

Junto a Amalia Pando, al padre Pérez, Mario Espinoza y a una generación de periodistas sicarios, bendijeron de rodillas la llegada de los globos de la globalización y el libre mercado, no dijeron ni pio mientras el Estado neoliberal, remataba 220 empresas del pueblo.

En una complicada operación quirúrgica, los medios de comunicación, pretenden instalar en el sentido común de la sociedad, la idea de que Carlos Mesa representa lo nuevo y que Evo representa lo viejo. Este grotesco Frankenstein del libre mercado, con partes del cuerpo remendadas a una cabeza cínica y burlona, es la esperanza de la oligarquía boliviana.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

FUENTE: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251065

http://escuelanacionaldeformacion.blogspot.com/2019/01/carlos-mesa-el-neoliberal-bueno.html

Muchos no saben esta parte de la historia, y ciertamente el candidato periodista e historiador C.M. Gisbert no lo cuenta en su ‘Historia de Bolivia’ (donde básicamente pretende limpiar y exculpar a la oligarquía vendepatria).

El candidato Lava Jato, el candidato de la rancia oligarquía, el candidato de Goni y la Embajada prepara su lengua sibilina para embaucar y destruir aquello que más odia, la Bolivia Plurinacional.

Mesa! mesa! mesa que más aplauda, le mando al ‘limosnero’!

Xel

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