Archive for category Mar para Bolivia

Sobre el fallo de la Corte Internacional de Justicia

Héctor Arce Zaconeta

El fallo dictado por la Corte Internacional de Justicia (la corte), el 1 de octubre, contrariamente a lo que Bolivia esperaba, no estableció la obligación de Chile de negociar sobre el tema de nuestro derecho a obtener un acceso soberano al océano Pacífico. Sin embargo, después de hacer un análisis estrictamente jurídico, sereno y cuidadoso con nuestros abogados, es necesario hacer notar a la luz del derecho y la verdad, que el mismo contiene al menos ocho elementos favorables para Bolivia, que deben ser tomados en cuenta para el diseño de nuestras acciones a futuro.

1. La CIJ en su fallo sobre jurisdicción y también en su fallo sobre el fondo estableció con claridad que Bolivia nació a la vida republicana el año 1825 con una amplia costa sobre el océano Pacífico (párr. “19 Chile y Bolivia obtuvieron su independencia de España en 1818 y 1825, respectivamente. En el momento de su independencia, Bolivia tenía una costa de más de 400 km a lo largo del océano Pacífico”).

2. La corte decidió en su fallo sobre la excepción preliminar de 2015 (párr. 50) que el tratado de 1904 no resolvía la cuestión del acceso soberano al mar, lo que significa que Chile no puede invocar ese tratado para rehusarse a negociar. Esto es importante, porque la invocación del tratado de 1904 para rehusarse a negociar acceso soberano al mar ha sido parte de la política de Chile durante muchos años, en particular ante la OEA. Bolivia logró demostrar que Chile estaba equivocado cuando afirmó que la cuestión relativa al acceso soberano fue resuelta en forma definitiva en 1904.

3. La corte insiste en su fallo sobre el fondo en la importancia histórica y la continuidad de la reclamación de Bolivia y los esfuerzos correspondientes de las partes para encontrar una solución a la cuestión pendiente del acceso soberano al mar (párr. 175: “la corte observa que Bolivia y Chile tienen una larga historia de diálogos, intercambios y negociaciones encaminadas a identificar una solución adecuada al enclaustramiento de Bolivia, derivado de la Guerra del Pacífico y el Tratado de Paz de 1904”). Ello significa que Chile no puede desconocer la historia al afirmar, como pretendió hacerlo hasta antes del proceso, que jamás el tema marítimo ha estado en su agenda. El procedimiento en el presente caso obligó a Chile a admitir que el asunto relativo al acceso soberano ha sido un tema de interés continuo para ambas partes desde 1904.

4. En muchas instancias del fallo sobre el fondo, la Corte insiste en que Chile ha expresado en repetidas ocasiones su voluntad de entablar negociaciones sobre el acceso soberano al mar (véase, en particular, en el párrafo 159: “Chile ha expresado repetidas veces su voluntad de negociar el acceso soberano de Bolivia”). Incluso si ello no dio lugar a una obligación de negociar, este es un elemento importante que puede ser utilizado a nivel diplomático o ante organismos no judiciales para afirmar que Chile prometió encontrar una solución a un problema cuya existencia ya no puede ser negada.

5. La corte indica que, según el propio Chile, la política chilena ha sido, durante muchos años, la de negociar acceso soberano al mar (véase, por ejemplo, el párrafo 115); en forma más amplia, todo el fallo revela claramente que durante un siglo, Chile consideró que debían realizarse negociaciones respecto del acceso soberano, incluyendo la Agenda de los 13 Puntos, que la corte consideró suficientemente amplia, por el uso de los términos “tema marítimo” para “abarcar el asunto del acceso soberano de Bolivia al océano Pacífico” (párr. 138).

6. La corte destaca ocasionalmente que esta disposición y aceptación de entrar en negociaciones fue “políticamente significativa” (véase el párrafo 105 en relación con el acta de 1920 o el párrafo 107 en relación con el Memorándum Matte).

7. La corte consideró en el párrafo 176, que aún hay lugar para negociaciones “significativas”, lo que constituye un claro rechazo al argumento de Chile en sentido de que no existirían temas pendientes con Bolivia. La corte en definitiva observa que su fallo sobre el fondo no impide que las partes “continúen su diálogo e intercambios”, y que lo hagan “en un espíritu de buena vecindad”.

8. Por último, la corte recordó que, de conformidad con el derecho internacional, existe una “obligación general de resolver las controversias de manera que se preserven la paz y la seguridad internacional” (párr. 165). La corte no dice que esta obligación no se aplique en el presente caso. Solo indica que esta obligación de resolver disputas no implica una obligación de negociar, ya que las partes pueden elegir otros medios de solución ya que existe un tema pendiente entre las partes, que no ha sido resuelto con el tratado de 1904. Esta afirmación de la corte abre el camino para que Bolivia pueda en el futuro utilizar los otros mecanismos no judiciales previstos en el Pacto de Bogotá, tales como la investigación y conciliación.

FUENTE: https://www.eldeber.com.bo/opinion/Sobre-el-fallo-de-la-Corte-Internacional-de-Justicia-20181008-7299.html

, , , , , , ,

No Comments

Una entrevista con la historia

, , , , , , , , ,

No Comments

El fallo de La Haya: la hora de la política y la diplomacia

Por: Atilio Borón

El fallo de la Corte Internacional de Justicia cierra, por ahora y tan sólo en el ámbito jurídico, el histórico diferendo político relativo el acceso al mar de Bolivia. Porque tal como el periodista e historiador chileno Manuel Cabieses Donoso lo estableciera con su habitual clarividencia días antes de conocerse la sentencia, “después del fallo de la Corte Internacional de Justicia, lo único razonable es que Chile y Bolivia inicien el diálogo amistoso que el mundo les está pidiendo.”

Según algunos observadores el fallo del tribunal de La Haya peca de un tecnicismo que no se compadece con la densidad histórica y geopolítica que encierra esa controversia. Los jueces obraron como si estuvieran en presencia de un litigio entre dos cantones suizos por el acceso a unas pasturas para sus vacunos de lechería. No se hicieron cargo de la dimensión y la génesis del conflicto y del papel de las grandes potencias de la época –Gran Bretaña y en menor medida Estados Unidos- que utilizaron al gobierno de Chile como un “proxy” para apoderarse de las riquezas mineras existentes en esa región. Estas no fueron utilizadas para estimular el progreso material de Chile, que siguió siendo “un caso de desarrollo frustrado” como lo sentenciara el gran economista de ese país, Aníbal Pinto, sino para acrecentar las fabulosas ganancias de las empresas extranjeras promotoras de la guerra. En ese tiempo, 1879, la explotación del guano y el salitre producían pingües ganancias dado que eran los principales fertilizantes que demandaba impostergablemente la agricultura europea, cuyas tierras labradas por siglos daban signos de agotamiento luego de la Revolución Industrial. Y también estaba el cobre, aunque con una presencia apenas incipiente en esa época.

Este tecnicismo de la Corte era previsible. Es bien sabido que el sistema de las Naciones Unidas está en crisis, entre otras cosas porque el principal actor del sistema internacional, Estados Unidos, viola con impunidad casi todas sus normativas. Ante esta realidad era evidente que lo que La Haya iba a hacer era evitar producir una sentencia que pudiese, eventualmente, aportar un precedente susceptible de desestabilizar el delicado tablero de la política internacional. El objetivo de máxima más razonable era que con su sentencia obligara a ambos gobiernos a iniciar un diálogo sobre el tema de la salida al mar de Bolivia. No podía esperarse ni un milímetro más que eso. Pero ni a eso se atrevieron los togados, y la razón es fácil de entender. No se les escapaba a su entendimiento que en caso de trasponer ese límite, ordenando por ejemplo la restitución aunque fuese parcial del territorio boliviano, un futuro gobierno de México podría plantear una reclamación similar por el robo de la mitad de su territorio a manos de Estados Unidos, ocurrido unos treinta años antes de la Guerra del Pacífico en la que Bolivia y Perú perdieran parte de sus posesiones. O, ya en el siglo veinte, una demanda similar podrían plantear las autoridades palestinas por el descarado robo de su territorio por parte del Estado de Israel. Por eso en La Haya primó el tecnicismo y una visión formalista del derecho para emitir una sentencia que nada ha resuelto.

Conocido el fallo Santiago y La Paz deberán ahora sentarse a conversar y encontrar una solución política y diplomática, satisfactoria para ambas partes y que ponga fin a una disputa que no sólo daña a Bolivia, encerrada en el Altiplano, sino que tampoco le hace bien a Chile, cuyo prestigio internacional se desdibuja cuando su gobierno se rehúsa, por momentos con tonos altaneros, a dialogar con una nación que estará a su lado hasta el fin de los tiempos. Son vecinos y lo seguirán siendo para siempre, y lo mejor es buscar un buen arreglo que mantener viva una tensión que podría ser el germen de futuros infortunios. El ejemplo de las relaciones franco-alemanas después de la Segunda Guerra Mundial es una provechosa fuente de inspiración. Siglos de guerras y enfrentamientos de todo tipo fueron superados cuando la derrotada Alemania en lugar de ser sojuzgada, como ocurriera con el Tratado de Versailles, fue convocada a unirse en el proyecto de la construcción europea. Los aliados –y especialmente Francia- tuvieron ese gesto de inteligencia y sabia mezcla de interés nacional y altruismo que allanó el camino de la paz y la cooperación con la nación vencida. Bolivia, que posee las más importantes reservas de litio del planeta y enormes cantidades de gas (que Chile debe importar porque no tiene) reúne las condiciones económicas necesarias para un acuerdo político mutuamente beneficioso, cerrando definitivamente las heridas de una guerra de saqueo alentada en su tiempo por políticos e inversionistas inescrupulosos y respaldados por el colonialismo inglés hace ya más de un siglo. Con el fallo de La Haya llegó la hora de la política y la diplomacia. Ojalá la dirigencia de ambos países lo comprendan.

Investigador del IEALC, Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Síguenos en Facebook:  Escuela Nacional de Formacion Politica 

y Twitter: @escuelanfp

FUENTE: http://escuelanacionaldeformacion.blogspot.com/2018/10/el-fallo-de-la-haya-la-hora-de-la.html

Bolivia, Chile y la salida al mar: algunas notas para la reflexión
Andrés Borrello – Rebelión

ANTECEDENTESLa razón histórica acompaña a Bolivia en el reclamo, puesto que en 1879 (cuando muchos de los Estado Nación latinoamericanos empezaban a consolidar su territorio a base de sangre y fuego sobre poblaciones nativas y preexistentes, bajo la presión de un capitalismo en expansión), Chile realiza una ocupación de territorios al norte, en lo que en su momento era el Litoral Boliviano, para proteger los intereses chileno-británicos de la Compañía de Nitrato y Ferrocarril de Antofagasta. Con la ocupación el país trasandino se apropió de 120 mil km2 de territorio y 400 km de litoral, en beneficio de los empresarios del nitrato, ingleses en su mayoría, aunque también se favoreció la consolidación de grandes salitrales en el norte.

El conflicto se desató en una guerra, conocida popularmente como la Guerra del Pacífico, donde Bolivia y Perú se enfrentaron a Chile. Detrás se hallaban intereses de las principales potencias imperialistas de fines del siglo XIX, con intereses contrapuestos: Estados Unidos e Inglaterra. La guerra terminó en 1883, y el tratado de paz se firmó en 1904, donde se establecen los actuales límites territoriales, donde Chile monopolizaba el control de la costa y Bolivia quedaba así cercenada de su posibilidad de acceso al mar.

Durante todo el siglo XX existieron distintos contactos entre los gobiernos de Chile y Bolivia de encontrar puntos en común para consolidar y comulgar en torno a una mirada común y beneficiosa para ambas partes.

De las distintas experiencias, quizá la más ilustrativa es la que se conoce como Abrazo de Charaña, donde los dictadores de cada país se fundieron en, justamente, un abrazo para intentar encontrar resultados. Sí, Augusto Pinochet y Hugo Banzer, usurpadores del poder ejecutivo de Chile y Bolivia, respectivamente, asumieron en el año ´75 el compromiso histórico de contribuir en una solución a la solicitud boliviana de una salida al mar. En esta ocasión fue Perú, la tercera firmante en el tratado de paz de 1904, quien se opuso.

Llama poderosamente la atención que sea durante los gobiernos militares (y una de las dictaduras más reaccionarias de América Latina) uno de los momentos más proclives a satisfacer la demanda del país vecino. Fue, de hecho, el intento más serio de proveer de una salida al mar a Bolivia hasta el presente. Pese a que se podría haber apelado al nacionalismo extremo, la soberanía y la identidad nacional, las dictaduras de ambos países consideraron seriamente la posibilidad de cooperar para solucionar el conflicto.

Hay que aclarar que Chile muy lejos está de perder soberanía. Tiene sí, muchísimo para ganar si llega a un acuerdo con Bolivia. Por ejemplo, fortalecer los vínculos latinoamericanos y la complementación económica, el proveer de agua y gas natural al altiplano y así fomentar el desarrollo del norte.

SOLICITUD DE BOLIVIA

La situación debe quedar bien clara desde el inicio: Bolivia no exige un pedazo concreto de tierra o de mar. Bolivia exige que Chile asuma el compromiso de dialogar y negociar una salida al mar, en donde a través de esos canales diplomáticos ambos Estados estén conformes. Nada más.

Los bolivianos sostienen que Chile se negó sistemáticamente a negociar con ellos, de ahí que el reclamo sea en específico para que las negociaciones comiencen cuanto antes, e intentar encontrar un resultado favorable a ambas partes.

FALLO DE CIJ

La Corte Internacional de Justicia, pese a todo pronóstico, se posicionó en contra a la solicitud de Bolivia. “La república de Chile no contrajo la obligación legal de negociar un acceso soberano al océano Pacífico para el Estado Plurinacional de Bolivia”, argumentó el presidente de la CIJ. Sí invitó la corte a continuar con el diálogo y los intercambios entre ambos países para atender a las cuestiones y su posible solución. “Bolivia no renunciará nunca una salida al mar” dijo el presidente Evo Morales, quien asumió la necesidad de continuar con el diálogo, pese a la resolución de la CIJ que venía desde 2013.

Al día siguiente publicó el siguiente mensaje en sus redes sociales: “ Quiero decirle al país que, pese al informe de la # CIJ, que ha sido injusto, la lucha del pueblo boliviano sigue. Lo importante en este momento es que, aun siendo un resultado que no hace justicia, hay una Corte Internacional que reconoce que existe un tema pendiente con Chile” (Twitter de la cuenta oficial de Evo Morales)

REFLEXIONES FINALES

Quedará para el futuro esperar que los Estados sientan la necesidad de una vez el compromiso de una salida diplomática que satisfaga a ambas partes. Pero no tenemos que dejar de ver el escenario en el cual se monta este panorama, por demás de complejo, y que tiene como eje la geopolítica latinoamericana y el rol de los EEUU, quien desde las sombras prestidigita los movimientos y supervisa los pasos de muchos países de la región.

La postura chovinista y arrogante de Piñera de no ceder “ni un centímetro cuadrado”, más que buscar dar respuestas a un reclamo, entendemos que buscar marcar una barrera en la cual diferenciarse. No podemos comprender la totalidad del conflicto entre Chile y Bolivia si no entendemos que, lo que está detrás, es el intento de varios países latinoamericanos (además de Chile, Colombia y México o incluso la misma Argentina, todo supervisado por EEUU) para desarticular y desestabilizar procesos democráticos alternativos que se desarrollan en contextos adversos.

No podemos terminar de entender la negativa a una salida al mar, si no lo encuadramos en un proceso geopolítico de guerra económica desarrollada en Venezuela contra Maduro y la Revolución Bolivariana. De igual manera, si no traemos a colación los más de 40 años de bloqueo y embargo económico que sufre Cuba, y que le impiden desarrollar su sistema económico y político con plenitud.

Lo que está en el fondo de estas intentonas políticas desestabilizadoras es la desarticulación de la UNASUR, quizá de los proyectos más ambiciosos de América Latina del siglo XXI, que busca construir y consolidar una identidad latinoamericana independiente, construyendo lazos de solidaridad y fortaleciendo la integración entre los países de una manera equitativa y democrática.

Como fuere, Chile y Bolivia seguirán siendo vecinos hasta el fin de los tiempos. Habrá que esperar que nuevos gobiernos utilicen los canales diplomáticos de negociación para encontrar una salida favorable a los Estados en pugna, directamente, y a toda la región de manera colateral.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

FUENTE: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=247286

Como dije antes: La esperanza de retornar al mar con soberanía, sigue intacta. El fallo de la Haya se acata pero no lo comparto, un día sabremos si la reunión del presidente chileno Piñera con Trump antes del fallo tuvo algo que ver.

¿Por qué Bolivia perdió en La Haya frente a Chile?

Sin duda que este revés diplomático tendrá además consecuencias políticas para el Hno. presidente Evo Morales en la futura contienda electoral de 2019. Y dentro de la coyuntura marítima, es precísamente lo que espera Chile, porque Evo Morales fue el único presidente boliviano que cuestionó su política exterior. Pudo sentarlos en la silla de los acusados y se libraron, por ahora.

Xel

, , , , , , , ,

No Comments

La Batalla de Canchas Blancas

Canchas Blancas

Por: Reymi Ferreira

Uno de los episodios escondidos por la historia chilena es la batalla de Canchas Blancas, y hasta hace no mucho desconocido por la propia historia boliviana. ¿Cuáles fueron los motivos para ocultar esta batalla que impidió que el invasor llegara a Potosí? Algo parecido ocurrió con la batalla de Tambillo, hasta que la película Amargo Mar la sacó a relucir en 1984.

La batalla de Canchas Blancas, ocurrida el 12 de noviembre de 1879, tuvo como protagonista al coronel boliviano Lino Morales. También participaron los coroneles Juan Ayoroa, Teodoro Villarpando y Mariano Colodro, comandando a soldados e indígenas. El saldo de la batalla, además de muertos y heridos, fueron armas, mapas, notas impresas de agitación para Paraguay y Argentina, y contactos chilenos en esos países. Read the rest of this entry »

, , , , , , , ,

No Comments

La oligarquía boliviana en La Haya

Por: Anselmo Esprella

La oligarquía boliviana, muñeco de ventrílocuo, repite en coro el discurso de la oligarquía chilena: “en La Haya no van a conseguir nada”, mejor no hagamos nada.

Durante toda la historia de Bolivia, esa ha sido su distinción de casta, de clase parásita y ensimismada. Considera que cualquier tipo de trabajo, es un deshonor.

Eternamente somnolientos por un poderoso cannabis que les adormece el entendimiento, van por los medios de comunicación, anunciando la llegada definitiva del pasado.

Mientras el pueblo remienda una bandera azul y en La Haya, Chile y Bolivia, disputan un nuevo round, por la posesión de la verdad histórica, ellos, los del ocio creativo, defienden con pantuflas y con el cuerpo desparramado sobre el sofá: el ocio a secas.

Read the rest of this entry »

, , , , , ,

No Comments

La mujer que realizó la exposición más dura de Bolivia contra Chile en La Haya

Monique Chemillier-Gendreau, Abogada francesa

La Imagen del Día Braga viene del diario Publimetro, que destaca a lo duros alegatos de Monique Chemillier-Gendreau, quien para argumentar a favor de Bolivia, acusa a Chile de “invadirlos”.

La francesa repasó la historia limítrofe entre las dos naciones y dijo que Santiago ocupó en 1879 el puerto de Antofagasta, Calama y San Pedro de Atacama.

Monique Chemillier-Gendreau está a punto de cumplir 83 años y es especialista en derecho público y ciencias políticas, además de presidenta honorífica de los juristas demócratas franceses.

La abogada recapituló en su alegato de esta mañana, los distintos intentos que buscaban otorgar una salida soberana al mar a Bolivia mediante la entrega de un puerto propio y cómo gobiernos de Chile en todos estos acercamientos muestran un doble discurso.

“No concuerda con la realidad decir que no ocurrió nada”, señaló Monique para comenzar su intervención.

“Bolivia se recuperó de los traumatismos de la guerra, pero no se recuperó de la amputación de todo su litoral. Estar privado de litoral, significa para este país someterse a daños económicos catastróficos”, agregó.

“El derecho internacional abre puertas, que permiten corregir la flagrante injusticia que está en el origen de este litigio”, expresó Chemillier, una de las miembros más respetadas del equipo jurídico boliviano.

“El Litoral chileno debería convertirse en boliviano inmediatamente”, aseveró. “Todas las fases de negociación tenían como objetivo llegar a un acuerdo que ponga fin a este litigio. Cuando Chile declara que quiere satisfacer los deseos del estado boliviano no queda duda que existe un tema pendiente”, y puntalizó que “todo empezó por el nitrato que aunque estuvo situado en Bolivia fue declarado en territorio chileno, fue así que Chile poco a poco fue invadiendo el país, arrastrado por sus apetitos económicos”.

“En 2011 Chile desvaneció toda esperanza que durante en 130 años dio al pueblo boliviano. Para Chile la revisión del tratado de 1904 no es necesaria para dar solución al pedido de Bolivia de un acceso al mar”, argumentó. En 1923 hubo un intercambio de notas donde Bolivia aún aguardaba tratamiento del acceso soberano al mar, pero Chile término desconociendo cualquier ofrecimiento realizado hasta el momento.

Y concluyó: “Bolivia espera de esta alta jurisdicción que tenga en cuenta este acuerdo largamente reconocido entre Bolivia y Chile”.

Read the rest of this entry »

, , , , , , , , ,

No Comments

‘El Gallo’, traidor a la causa marítima

Por: Camilo Katari

Claro que se ha hecho noticia la reciente decisión que tomó el expresidente Jaime Paz Zamora de no asistir a la invitación que le hizo el Gobierno a la fase de alegatos de la CIJ, una negativa que muestra a las claras el carácter desestabilizador al Gobierno, ya que deja de lado una actitud de patriotismo y, en señal desesperada, toma el discurso de quienes hablan de que no se respeta la democracia.

Lógicamente, existe otro motivo por el que Jaime Paz quiere manipular a la opinión pública con esa decisión y abrir un falso debate entre democracia o defensa de la demanda marítima. Ésa es la razón por la que, entre otros motivos, tomó esa decisión y plantea su cuestionamiento a la repostulación resuelta por el Tribunal Constitucional.

Read the rest of this entry »

, , , , , , ,

No Comments